Un contenedor habitable no es un contenedor marítimo
El contenedor marítimo sirve para transportar carga. El contenedor habitable está hecho para ocuparse: paneles sándwich con aislamiento, chasis de acero, fontanería sanitaria y cableado eléctrico. Confundirlos lleva a expectativas equivocadas, tanto en precio como en confort.
El aislamiento lo es todo
Sin aislamiento, el interior de una caja metálica resulta inhabitable al sol. Los paneles llevan aislamiento rígido en muro y cubierta, y eso es lo que permite usar la unidad como oficina, dormitorio, bloque de aseos o comedor.
La reubicación
Una vez instalada, la unidad puede izarse y llevarse al siguiente emplazamiento. Esa sola propiedad explica el dominio del contenedor en el alojamiento temporal de obras y minas, incluso donde un edificio de paneles daría más superficie por el mismo dinero.
Flatpack y flete
Dos unidades montadas de 2,4 × 6 m llenan un camión largo, suficiente en el mercado nacional. En exportación las cuentas cambian: hasta diez unidades flatpack vacías entran en un contenedor marítimo de 40 pies, y como la cubierta, los aparatos sanitarios y el mobiliario ocupan parte de ese espacio, la cifra exacta se calcula en cada pedido. Aun así, el coste de transporte por unidad baja de forma notable. Para África occidental y oriental y el Caribe suele ser el factor decisivo.